Sky Hawk

Sky Hawk

He decidido entrar suave en la obra de Jiro Taniguchi, es por ello que tras Hotel Harbor View, donde “solamente” se encargaba del dibujo, he seleccionado Sky Hawk como primera obra completa suya antes de meterme con la parte mas intimista. No es que yo sea muy de western aunque algún tomo del Blueberry del recientemente fallecido Moebius siempre había por casa cuando era chaval. Pero a pesar de lo que me cuesta el género, independientemente del medio, esta vez he decidido darle un tiento a través de los ojos de un japonés influenciado por los cómics de un francés sobre el oeste americano.

Tiene además el aliciente de que puede compartir cierto hilo argumental lejano con la película “The Warrior’s Way” que tanto disfruté el año pasado por aquello de los samuráis en el oeste y de paso y puestos desbarrar, seria como un “El Último Samurai”, pero a la inversa y compartiendo ciertos elementos históricos comunes. Si Tom Cruise había conocido al general Custer y después había encontrado redención en Japón, nuestros protagonistas, huirán de la restauración Meiji para acabar encontrándose con Custer en Little Big Horn.

Porque esa es la historia de este cómic que sirve de repaso histórico de la perdida de todos los derechos de los indios norteamericanos. Hiko y Manzo son 2 samuráis derrotados en una ultima batalla, y ante la perdida de lugar en un Japón en plena restauración Meiji, deciden buscar una nueva vida en America. Con el infortunio siempre de su lado, serán estafados, timados, robados y maltratados en un oeste americano que no ofrece concesiones. Hasta que un buen día dan de bruces con una joven india, que ha escapado de un comerciante que la compró. Y la encuentran en medio de unos arbustos pariendo de mala manera.

Salvan la vida de Ciervo Saltarín y de su hija y así es como entran contacto con los Sioux Oglala del famoso Caballo Loco. Pronto se darán cuenta de que la vida con los indios les es mucho mas cercana a la que conocen y ven una nueva oportunidad de ser los guerreros que realmente son, luchando además por una causa justa. Así enseñaran Jiujitsu y Kyudo a los Oglala, y  darán buen uso a sus katanas, haciéndose un sitio para vivir definitivamente sus vidas como miembros de la tribú y apadrinando a la niña que salvaron la vida y a la que acaban llamando Sakura.

A través de este par de personajes ficticios, Taniguchi nos muestra momentos históricos de las tribus indias, especialmente de los Sioux Oglala de Caballo Loco y de las tropelías y agresiones del gobierno del presidente Grant. Teniendo como punto culminante la batalla de Little Big Horn, donde Custer perdió finalmente la vida y que fue la ultima gran victoria de los indios antes de ser masacrados y confinados en reservas federales.

Es un único tomo recomendable, pero sin gran profundidad de personajes. Es más un retrato del momento histórico usando a Hiko y Manzo de hilo conductor, pero sin escarbar demasiado en su vida e integración  como Sioux, lo que quizás hubiera mas interesante y mas jugoso. Pero se ve que lo que Taniguchi quería, era hacer un repaso de una historia concreta y eso es lo que nos encontramos.

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