Sin Dejar Huellas

Sin Dejar Huellas

Título original: Fleuve noir
Dirección: Érick Zonca
País: Francia
Año de producción: 2018
Géneros: Negro

Hay veces que uno se pregunta, «¿He ganado algo viendo esta película?» y si esta fuera una de esas veces, la respuesta sería que no lo tengo nada claro. Desde luego no es la película que esperaba encontrar, así que al menos me he llevado la sorpresa de defraudar mi expectativas. Siendo una película de género negro francés, con quien para mi siempre será El Doberman y que ha pasado por Sitges, quizás esperaba algo turbio y negro, pero de otra índole a la que me he encontrado, siendo sin duda muy turbio y negro.

Por lo que se ve, Vincent Cassel entró en la producción a toda prisa por indisposición de ultima hora Depardieu y sobre la marcha se metió en este personaje, desaliñado, desagradable, alcohólico, resentido y con un hijo camello de pijos. Siendo sinceros, es un poco Torrente pero tomándose así mismo en serio. Este policía de hígado castigado es el encargado de un caso de desaparición de un adolescente. El caso parece normal y corriente, algún joven fugado o muerto por ahí sin mas interés, excepto que el vecino del chaval (Romain Duris), es un tipo raro de narices y levanta todas las sospechas del personal, a ambos lados de la pantalla.

Yo lo siento mucho por el señor Zonca, que veo que es muy apreciado, pero la película es demasiado larga y aunque tiene sus puntos casi brillantes, crea demasiada paja para acabar llevando la bolita por unos derroteros que resultan tan demoledores e innecesariamente turbios que acaban por no pegar. Vamos a ver, yo aprecio como el que mas que me jodan la vida viendo una película, pero tiene que haber un contexto. Aquí nos pasamos 2 horas mirando un enfrentamiento entre dos personajes lamentables cada uno por sus motivos, para luego recibir un puñetazo en el estomago con la otra mano.

Por poner un ejemplo de suciedad moral y cine negro que esta a años luz de calidad, pero solo a unos poco cientos de kilómetros de distancia «Que dios nos perdone» a mi me parece infinitamente superior en todo y es la película a la que a mi me ha recordado. A veces se nos llena la boca diciendo «polar» y nos dejamos engañar, hasta cierto punto. Al final parece que la estoy dejando mal y tampoco es eso, pero pintar pinta lo justo en el contexto Sitges, lo que puede llevar a engaño y tampoco es tan memorable, mas que aprobado, menos que notable. No pasa nada por verla si uno degusta de los puñetazos y las puñaladas traperas al espectador, o de Cassel y Duris,  pero tampoco pasa nada por no verla.

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