Seis mujeres para el asesino

Seis mujeres para el asesino

Título original: Sei donne per l’assassino (Blood and Black Lace)
Dirección: Mario Bava
País: Italia
Año de producción: 1964
Géneros: Terror, Thriller, Giallo

Si el otro día comentaba como “Terror en espacio” tenía elementos que luego han sido usados, por no decir fusilados en posteriores obras maestras del terror espacial, hoy toca descubrir una película fundacional de lo que nos hemos encontrado y disfrutado durante la ultima parte del siglo XX. Por un lado se la considera una de las bases del Giallo (no tengo experiencia suficiente como para poyar o refutar dicha afirmación) y por definición y casi saltándose totalmente dicho género en un salto mortal involuntario, del slasher moderno, aunque sea estéticamente.

Por lo que tengo entendido por un podcast canadiense que escuché hace poco, en su estreno americano esta película fue un rotundo fracaso y fue olvidada hasta casi la desparición en dicho continente, hasta que fue recuperada en vídeo a finales de los 90 y posteriormente cuando fue reeditada en Blu-ray. Aunque en américa estuviera desaparecida tanto tiempo, es innegable una vez vista que dejó suficiente rastro y poso como para que uno no deje de pasar por alto que estamos ante un slasher primigenio de asesino enmascarado (no exactamente). Por no decir que años mas tarde en la Suspiria” de Argento nos damos de bruces con mas de un elemento coincidente en lo estético y “situacional”.  En el caso de Argento tenemos un montón de señoritas asesinables en una academia de baile saturada de colores chillones y profesora autoritaria que parece demasiado coincidente como para ser accidental, con la casa de alta costura que Mario Bava había llenado de chicas asesinables entre colores chillones, empezando por los de los propios maniquíes, regentado por una viuda Condesa de carácter mandón.

En cuanto al argumento, tenemos dicha casa de alta costura en la que sucede un crimen que parece aleatorio. Un asesino sin rostro, con gabardina y sombrero (Alan Moore, Dave Gibbons que me contais?, guiño guiño), mata a una joven modelo cuando se dirige a la casa de alta costura. Poco después de descubrirse el cadáver, entre sus pertenencias también aparece un diario. Lo que hay escrito en el diario es algo que nadie parece querer que salga a luz, porque todos tenemos cosas que ocultar y a nadie le conviene que pueda parecer que tenía motivos para deshacerse de la joven en cuestión, mas cuando las drogas, el sexo, algunas muertes pasadas pueden llegar a entrar en escena.

Los asesinatos se suceden, de formas variadas y floridas, sin que conozcamos la identidad del asesino y ni siquiera su voz. Yo como soy un inocente de la vida, no vi venir el giro al respecto de la identidad ni los motivos pero si que en esto es donde podemos separar los 2 géneros que nacen esta película. De los motivos y las argucias que dan lugar a los asesinatos es donde vemos nacer el Giallo como tal (o eso se dice, porque yo desde luego no soy experto), pero de las formas y la alienación de la figura en el acto propio de matar, es donde nace mucho de lo que es mas tarde el slasher tal y como lo conocemos. No es un Michael Myers con motivos incognoscibles, aunque hay un asesino (o asesinos.. si no lo digo reviento) enmascarado. La estética es la de nuestro slasher, la trama oculta y los intereses pasionales y muy humanos no lo son tanto y es en lo diverge y evoluciona posteriormente el cine. Interesante película por lo que tiene de fundacional, por haberme mareado la perdiz como para que la resolución no me fuera evidente (tampoco suelo ser un lince) y porque una vez destapado el pastel, lo compré totalmente y los disfruté hasta el ultimo segundo de la ultima escena.

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