Pedaleando ayer y hoy

Pedaleando ayer y hoy

Como esta semana tocaba volver a “Robin” vendiendo fixies, me ha dado por hacer una sesión remember previa con aquella otra peli, que de chavales nos hacia plantearnos dudas respecto al futuro de nuestras BMX con las horquillas ya reventadas de tanto bajar escaleras. Y como tampoco hay mucho que decir, ni de una ni de otra, pues mejor me hago un mix y matamos dos mensajeros de un volantazo.

El caso es que aun con el implacable paso del tiempo y esa manera que tiene de que lo ochenteno quede tirando a ridículo, la película de Kevin Bacon tiene todavía cierto aguante, y ciertos elementos que la hacen mas seria que la peli de Robin, aunque comparten elementos comunes, como dejo en las fotos. La carrera con el compi/rival negro, la novieta mensajera en la misma empresa y que te acaba metiendo en un marrón, un némesis, el futuro predeterminado del protagonista que deja por montarse en una bici a repartir paquetes y por ultimo comparten el mismo tipo de bici, piñon fijo y sin frenos.

Pero lo que “Quicksilver” tiene es cierto toque de “la vida es muuu perra”, con el tema del broker arruinado que se mete a mensajero, la chica casi indigente escapada de casa, el camello y como se las gasta si le pisas el negocio, en fin, droga, muertes, acrobacias, perritos calientes, novia oficial protogafapasta a la que bailarle con la bici mientras te hace un flashdance.

La versión moderna queda mas ligerita y desde luego mas espectacular, pero la espectacularidad se va un poco a tomar por culo cuando los coches son digitales en mas de una ocasión, cuando se ve al extra en otras escenas y cuando con las costillas rotas te pones a hacer acrobacias por el deposito municipal. Si se critica que Batman se cure la espalda colgando como un jamón, habrá que criticar esas cosas en las demás, no?

En cuanto a argumento, pues tampoco importa mucho, pero en efecto es más ligero y deja el compañerismo ochentero de lado, por una nueva sociedad mucho mas competitiva. Antes el compañero solo quería poner un puesto de salchichas, aquí el compañero tiene 728 músculos en cada pierna, una bici customizada a medida de fibra de carbono que costará como unos 10 años de sueldo de mensajero y podría subir el Tourmalet con una pierna atada a la espalda. Y el protagonista, es mensajero porque eso de ser abogado es muy mainstream y ya lo hará cuando le salga de los cojones, no como el Kevin Bacon, que ha perdido en la bolsa hasta los ahorros de sus padres.

En los 80 (según la peli) chavales normales y sin muchas oportunidades se jugaban la vida entre el trafico, porque la vida es muy perra y por 4 duros para poder comer, en 2012 ningún mensajero lo hace por dinero, solo por vicio, tienen bicis que cuestan mas que mi coche y cuerpos de atletas tan duros que es lógico que la chica vaya siempre empitonada como para que se note a través de sus 2 capas de tejidos deportivos de ultima generación.

Los tiempos han cambiado y no necesariamente a mejor. Pero resumiendo, si te gustan un poco las bicis, pues las dos películas son medianamente disfrutables, pero tampoco mucho mas. Y si no digo nada del villano es porque me cae muy mal Michael Shannon, pero tiene el mismo papel que en Boardwalk Empire, solo que a través de un agujero en el tiempo, ha aparecido 90 años después y ha cambiado la etnia de la mafia.

2 Replies to “Pedaleando ayer y hoy”

  1. Otra pelí que me da muchisima pereza reseñarla en la web…ufff!! menos mal que estas tu, que basicamente eres la perspectiva siamesa, cuando veo las pelis en el cine. 😉

  2. a mi lo que mas me gusto de «premium rush»-esa con gordon levitt-es el villano. Osea, Michael Shannon. Se sale de la pantalla, muy bueno. Aunque, claro, no he visto Boardwalk Empire. Saludos

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