La escafandra y la mariposa

La escafandra y la mariposa

Vaya que estoy en un racha de películas que no es que sean para salir corriendo de fiesta después de verlas… bueno igual si.. porque después de ver esta es cuando me fui a ver Thin Lizzy, pero vaya que entre “Never let me go” y esta son capaces de bajarte el animo tranquilamente y sin embargo son ambas unas películas excelentes. Una cosa es que la vida pueda ser una mierda, aquí o en un mundo alternativo, y otra cosa es que contarlo se haga de buena manera. Y en cuanto pueda me meto en vena “Rabbit Hole” para ver si merece Nicole Kidman la nominación al oscar a mejor actriz… de drama en drama y (me) tiro por (el barranco) que me toca.

La escafandra y la mariposa es la forma que tiene Julian Schnabel de adaptar la novela autobiográfica que cuenta la historia real (claro.. si es autobiográfica) de Jean-Dominique Bauby, quien fuera redactor jefe de la revista Elle en Paris. En su libro, titulado como la película, nos cuenta su vida a partir del accidente cardiovascular que sufre y que le deja en coma. Al despertar le dicen que sufre el extraño “síndrome del cautiverio”, y es que tiene todo el cuerpo paralizado, excepto el ojo izquierdo y el cerebro. Necesita asistencia total, incluso para respirar.

Nosotros somos Jean Do (así le llaman) durante toda la película. Comenzaremos con el siendo la cámara para nosotros lo que para el era su ojo izquierdo. Saldremos de vez en cuando a perspectivas y planos generales, pero lo que nos transmite de una manera magistral los pensamientos que Jean Do plasmó en su libro, es la forma de plantear la película de Schnabel. Vivimos su angustia inicial, vemos a través de su ojo y sus pensamientos nos llegan como voz en off.

Y es a través de ese ojo y de su parpadeo como se comunica con el mundo hasta el punto de dictar el libro que cuenta su historia y que inspira la película. Vemos como se crea ese sistema de comunicación con la ortofonista y posteriormente con una ayudante que mandan de la editora de la revista y como se desarrollan las relación con su ex mujer, con los amigos y con la gente del hospital, hasta que consigue acabar el libro.

Poco mas voy a contar, solo que me ha gustado mucho, he empatizado con un tipo que no es para nada un angelito (ni lo pretende) y he seguido de su mano (y la de Schnabel realmente) la travesía  por el desierto que supone comunicarse, sufriendo el síndrome del cautiverio y aunque te deja un poco hecho polvo la película, no recurre a trucos baratos. Gran película… nominada a 4 oscars y Ganadora de los globos de oro a mejor Director y a Mejor película de habla no inglesa. Yo os la recomiendo sin duda… pero como siempre con estas cosas….. mejor que no tengáis el día “emo”.

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