La Dama de Hierro

La Dama de Hierro

No es que sea una de las categorías mas sencillas este año la de Mejor Actriz para llevarse un oscar a casa, pero en mi opinión si alguien debiera llevárselo, por encima de Viola Davis y de Rooney Mara, es Meryl Streep. Y quien me conozca sabrá que no la trago y que me cuesta ver una pelicula suya, pero esta semana he visto dos, el jueves “Memorias de África” que no veía desde niño y anoche, “La Dama de Hierro” y me puede caer como el culo, pero no se pueden negar las cosas y el trabajo que hace para dar vida y humanidad a un ser tan despreciable como Margaret Tacher, es sin duda oscarizable.

Desde el punto de partida de una anciana Tacher, que al igual que su comparsa de atrocidades Ronald Reagan, sufre la maldición de perder la cabeza en sus últimos años, es como empezamos a conocer al personaje. Tacher sufre alucinaciones que le hacen ver y conversar con su marido fallecido. Aun siendo consciente de ello, como la orgullosa mujer que es, trata de mantener el control de la situación y con la compañía de su muerto marido, y ante una imagen de si misma que se niega a reconocer en el espejo, es como vamos repasando su vida a modo de recuerdos. 

Es entonces cuando conocemos a la joven Margaret, sus orígenes conservadores inculcados por su padre y su forma de enfrentarse a un mundo de hombres. Repasamos desde ahí toda su vida publica, desde que es ministra de educación, hasta que decide asaltar la cabeza del partido conservador y posteriormente su etapa como primer ministro.

Todos los hechos clave que hemos visto siempre desde el punto de vista de quienes sufrían sus políticas, los vemos ahora desde el punto de vista de quien ejercía esa política. Desde las huelgas de mineros, a la guerra de las Malvinas, pasando por el conflicto con el IRA del que se ven sus bombas en un par de momentos claves, pero sin profundizar en el tema para nada, cosa que si se hace con el tema de las Malvinas o las huelgas.

Pero tampoco creo que la película nos pretenda suavizar en exceso la realidad de quien fue esta señora y deja que cada cual juzgue y esté mas o menos de acuerdo con sus políticas, sus decisiones y sobretodo, sus consecuencias y su legado, echando ahora la vista atrás desde nuestro tiempo y nuestra hipercrisis. La película es un ejercicio para ver las cosas desde el otro lado del espejo. Es como ver una película de las de antes de Ken Loach, pero al revés. Aunque no deja de ser especialmente sangrante ver como se refiere a la Junta militar Argentina como fascistas y matones, dejando totalmente de lado en la película su apoyo a Pinochet, entre otros.

Mi reproche mas grande es que se corra un tupido velo sobre su guerra sucia, sus elecciones amañadas y en general todo lo relativo a Irlanda del Norte, pero como tampoco carga contra el lado republicano mas que con hechos fríos, lo dejo en que de momento es mejor no joder demasiado con el tema, con lo que ha costado conseguir esa paz. En cuanto a la actuación, no puedo reprochar nada. En ninguna época de las que representa. Meryl Streep se merece el oscar sobre sus competidoras y solo puedo imaginar lo exigente que ha tenido que ser preparase para dar vida a semejante personaje y hacerlo tan creíble y en diferentes edades. Película recomendable, no se hace para nada pesada y que a mi me ha parecido interesante.

3 Replies to “La Dama de Hierro”

  1. Pues la verdad es que me suele convencer mucho, pero en esta película, aunque está caracterizada genial y se han currado muchísimo el maquillaje, su personaje no me ha llegado y no creo que la película consiga humanizar a la Thatcher. Lo hace bien Streep, pero yo creo que apostaré por Glenn Close esta vez. 😉

    1. Jos es que no trago a Glenn Close y me da mucha grima su película como para verla. También es verdad que tampoco trago a Meryl Streep, pero se me hace mas soportable que la asesina de conejos.

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