Intocable (Intouchables)

Intocable (Intouchables)

Película presumiblemente de comedia pero con el riesgo importante de ser un drama camuflado y con François Cluzet, que es el tipo que interpretaba al peonaje mas pesado y cargante de la anterior “gran comedia dramática francesa” como fue el año pasado “Pequeñas Mentiras sin Importancia”. A priori mis ganas de ver la película eran escasas desde hace semanas, pero como no tengo palabra, ni criterio, ni dos dedos de frente, cuanto mas veía el trailer mas me picaba el gusanillo y finalmente he caído con todo el equipo.

A diferencia de la anterior película que vimos de Cluzet, aquí dejamos de lado el enfoque coral y toda la película se basa y sustenta en el trabajo y la química entre dos personajes, el del propio Cluzet que da vida un tetrapléjico rico llamado Phillipe y su cuidador casi accidental Driss, interpretado por Omar Sy.

Phillipe se quedó tetrapléjico hace años en un accidente de parapente cuando en condiciones adversas se propuso practicar su deporte de riesgo preferido, sin importarle nada, pues tenia el alma rota por la reciente muerte de su mujer. Ahora se ve en la necesidad de depender de otros para absolutamente todo y es en el momento de contratar un nuevo cuidador cuando conoce a Driss. Driss es un Senegalés que aparece en la selección de personal buscando que le sellen la carta del paro para que no le quiten la prestación.

La diferencia es tan abismal entre el compartimiento de Driss, que acaba de salir de pasar 6 meses en la cárcel por robar una joyería y el resto de candidatos que, por una discusión sobre música, Phillipe decide contratarlo y ademas apostarle a Driss que no va a aguantar ni las dos semanas de prueba. Driss que ademas no tiene otro sitio donde ir, acepta la apuesta y aquí es donde empieza esta historia.

Es, todo sea dicho, una película basada en una historia real. Ademas cuenta con ese recurso tan usado de, en los créditos, cuando estas sorbiéndote los mocos y procurando que no se note el lagrimón que tienes a punto de gotear hasta el suelo, mostrarte a los verdaderos protagonistas de la historia junto con unas breves palabras sobre que fue de ellos.

No deja de ser una historia medianamente previsible, porque sabes de lo que va antes de sentarte en la butaca, pero no sabes por que derroteros acabará derivando, mas cuando la primera escena de la película nos presenta un momento que no parece el colmo de la felicidad, y al que volvemos al final de la película tras el típico, “x tiempo antes…..” que es en el que nos muestra la historia de ambos personajes, de como se cuidan el uno al otro y de como influye Driss en las vidas de los que le rodean, tanto en el rico centro parisino, como en su suburbio con su familia.

Es divertida, es emotiva, es elegante y hace pasar un rato mas agradable que el supuso el anterior gran hit francés que nombro al principio. La pareja protagonista tiene una química inmediata, lo que no queda desmerecido por los secundarios, que dan mas consistencia al conjunto, aunque esto sea realmente un baile entre dos. A ser posible recomiendo verla en versión original porque la voz que le han puesto a Driss en el doblaje es la del típico negro graciosete de Hollywood y no creo que case para nada con la personalidad del personaje, ni que transmita la potencia y fuerza del vozarrón africano que tiene Driss. Ambos actores están inmensos, y sostienen una película muy redonda. Yo la recomiendo sin mas rodeos…. tendré un ataque de ñoñeria últimamente, o que cojones se yo, pero a mi me ha gustado verla.

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