Han Solo: Una historia de Star Wars

Han Solo: Una historia de Star Wars

Vamos a ver si nos entendemos, porque estoy viendo mucho odio hacia esta película y da la casualidad de que a mí es la que mas me ha gustado de todo este mediocre reinvento Disney, con diferencia ademas. Cierto es que mis expectativas eran bajas, como ya con cualquiera de Star Wars y me conformaba con no acabar roncando en el cine como con Rogue One. Y con esas bajas pretensiones me encontré con lo que no esperaba que fueran a atinar a hacer, una película de jetas espaciales, piratas, ladrones y todo lo que conforma esa parte tan poco explotada en las películas, pero tan atractiva que es el submundo de la gente que se gana la vida mientras otra gente va a haciendo polladas con sables laser.

El prologo de la película sirve generar el contexto de cual es la quest de Han Solo y como con toda historia rolera que se precie, de lo que pretendes a hacer a donde llegas hay universos de diferencia. Tras la presentación de personajes, nos vamos a la guerra pura y dura de trincheras, barro, mierda y muerte de los soldados imperiales, hecha como hasta ahora no nos la habían presentado, ahí ya mis expectativas se empezaron a ver superadas. Los soldados imperiales parecen gente de verdad, se comportan como gente de verdad y entre ellos está la banda de ladrones que le da jugo a la película.

A partir de aquí, siempre según mi opinión y gusto, la película va para arriba sin perder frescura en ningún momento. Para cuando Han esta lleno de barro tratando de no morir en una batalla random, te das cuenta de que ya no te acuerdas para nada de Harrison Ford. Tenemos los elementos propios de un western espacial como mandan los cánones, desde el proverbial asalto al tren, a las partidas de poker en tugurios dudosa reputación. A eso le sumamos, la Femme Fatale, el patrón despiadado pero pragmático a la vez, el halcón milenario, un outpost minero en medio del desierto espacial del corredor de Kessel, un androide con ideas propias, gracia y personalidad y lo rematamos con el consabido agarradero moral para que las acciones de unos jetas no los conviertan en full Space Pirates, sino en algo que cualquier Browncoat que se precie de serlo, reconoce.

Y de regalo tenemos seres tentaculares espaciales…. yo no podía pedir mas y salí muy satisfecho del cine. E igual que no me acordé de Harrison Ford, tampoco me acorde de los que andan jodiendo la galaxia con sus espaditas y sus traumas. Me ha recordado a porque cuando eramos pequeños las figuras que teníamos eran las de Bobba Fet, Darth Vader y en el caso del mamón de primo,  que tenía a Han con el Halcón. Porque esos personajes eran los que nos molaban, y los de las espaditas y los traumitas nos importaban 3 cojones, como ahora. Que no os fiéis de nadie, vedla y juzgadla por vosotros mismos.

 

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