El Avaro

El Avaro

 

Tengo el propósito de pagar menos por la cultura, porque es cara y bien cara. Dentro de este propósito me hice la semana pasada la tarjeta de “Amigo del Arriaga”, que tontamente supone un 25% de descuento en las entradas y si vas a 6 representaciones a lo largo del año, además te devuelven los 20€ que cuesta. Y para estrenarla, el domingo me fui a ver Juan Luis Galiardo interpretando “El Avaro” de Molière.

Me gusta el teatro y principalmente el clásico, pero no lo he frecuentado mucho estos años. La mayor parte de lo que llegaba para la temporada de Aste Nagusia no me llamaba la atención. Y para alguna cosa interesante que hay de vez en cuando como fue “El rey Lear” con Josep María Pou, yo me la pierdo. Bueno, pues estaré mas atento a partir de ahora y ya tengo entradas para “El caserio” y “El lago de los cisnes”, y en el punto de mira “Un tranvía llamado deseo” y “Frankenstein”

En este caso, Juan Luis Galiardo da vida al avaro Harpagón, que es tan tacaño en su amor por el dinero y la acumulación de riquezas, que no duda en martirizar y rentabilizar a sus hijos, al igual que hace con los incautos que recurren a sus prestamos de usurero. Tanto es así que interfiere en la vida amorosa de su hijo, al querer casarse él con la amada de este, reservando una señora mayor y rica para su desolado hijo. Lo mismo ocurre con su hija, para quien establece un matrimonio de conveniencia por ahorrarse la dote.

Así transcurren durante 1:45 minutos los 5 actos de esta obra con Galiardo como absoluto protagonista, pero acompañado de 14 actores, entre los que destaco a los que interpretan a los hijos, al amante de la hija  y al cocinero/cochero. Se hace ligera y amena, pero aun reconociendo que yo no tengo ninguna dote para la crítica teatral, el que se me hizo pesado fue Galiardo en ocasiones. Quizás el tono de voz y de las replicas, no lo se.. algo subjetivo desde luego, pero me parece que incluso desentonaba entre un elenco que trabaja tan bien. Entiendo que es el jefe y el protagonista y que a sus 70 años pude hacer y deshacer como quiera, es solo que a mi me gustaron mas las interpretaciones mas sobrias del resto del plantel.

Y ya hablando de todo un poco, lo que no me gusta es que me den una charla moral al acabar la obra. Galiardo paró los aplausos tras la obra para dirigirse al público y arremetió contra la producción teatral imperante hoy en día y defendía la elección de un clásico y de una manera de hacer las cosas. Innecesario pero puedo entenderlo, lo que no me gustó y me tocó las narices es que justificara la obra en un contexto como el actual, según el, de crisis de la familia como ha de ser entendida. Y dicho esto justo cuando Rajoy dice lo que dice del matrimonio gay, pues para mi no es casual. Y por si no quedaba claro el sesgo ideológico, tras arremeter contra la perdida de valores familiares, se despachó contra el bilingüismo que parece que le es molesto. No voy al teatro a que me sermoneen, y menos a encasillar políticamente a un actor. Sea usted todo lo derechoso que quiera en su casa, pero no con el dinero de mi entrada, que es para verle trabajar, no para verle opinar.

Edito para apuntar que no es que se me metiera con el bilingüismo como parece que pongo, sino que lo que hizo fuer arrojar la piedra y esconder la mano tras un montón de vaselina, queriendo dar a entender que aquí y ahora ha podido estrenar su obra en castellano, quedando en el aire donde o en que momento no ha podido estrenar una funcion.

Y de paso remarco que en el vídeo que os pongo actúa mucho mejor que en la representación del domingo pasado en el Arriaga. En ese vídeo no sale con el tono burlón y chulesco que usó en la representación que yo vi y que fue lo que a mi me chirriaba y me deslució.

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