Blackwing

Blackwing

Titulo Original: Blackwing (Raven’s Mark #1)
Autor: Ed McDonald
Género: Grimdark
Publicación: 2018
Paginas: 400

Serie: Raven’s Mark #1
Mi Notadidn't like it it was ok it was ok it was ok

La Miseria es tierra de nadie: una peligrosa y corrupta frontera entre la República y los Reyes de las Profundidades. Cuando los traidores, ladrones y espías tratan de burlar a la autoridad, van a parar a la Miseria. El trabajo del capitán Ryhalt Galharrow es rehabilitarlos, siempre que no hayan sido presa de las retorcidas criaturas que habitan en sus cambiantes y contaminadas arenas. Hay una paz tensa, incluso para un hombre de la experiencia de Galharrow. Pero es un lugar necesario, porque la única defensa de la República contra los Reyes de las Profundidades es la «Máquina» de Punzón, un arma de poder incomparable que protege las fronteras del desierto, siempre y cuando no empiece a fallar… 

Después de aburrirme como una ostra con el anterior libro, encontrarme con un primerizo Ed Mcdonald, ha sido como volver a respirar tras llevar tiempo conteniendo la respiración sin saberlo. Un soplo de frescura de alguien que escribe lo que le gusta leer y lo hace sin complejos, sin subirse a pedesatales y manchándose las manos. Tenemos una opera prima grimdark como mandan los cánones, esos cánones que quieren cargarse los ofendiditos millenials que despotrican contra el género y contra cualquier cosa que no sea absolutamente blanca e impoluta para que ninguna sensibilidad quede herida.

Cuando cerré el trato y Pata de Cuervo me marcó, sabía que una capitanía en los Blackwing no sería un camino de rosas. ¿Por qué me escogió? Tenía destrezas que él quería, y era duro de pelar. Cosas importantes para los que eran como él. Pata de Cuervo era un mago. No un hechicero normal y corriente como Ezabeth o Gleck Maldon, ni tampoco un bicho raro como Saravor. A su lado eran niños pequeños; no: ratones. Un centenar de Ezabeths ni siquiera lo habrían hecho sudar. Gleck me lo explicó en una ocasión. Los hechiceros tenían que obtener su poder de algo, pero los magos lo tenían en su interior, siempre crecía, iba a más. Lo atesoraban con celo, jamás utilizaban una gota que no fuera absolutamente necesaria. Llegaba a niveles colosales, les permitía obrar milagros. O provocar cataclismos. La labor de los siete capitanes de los Blackwing era ocuparse de la brutalidad cotidiana. Yo y esos otros seis lo bastante necios como para aceptar el trato de un mago.

Si eres de esa nueva casta de lectores de piel tan fina que va a herir tu sensibilidad o se va indignar por que no se ajusta a fielmente la realidad la forma en que uno de los personajes gays relata la mejor manera de follarse un culo para convertir a alguien al culto de los rabos, bueno, pues esta no es vuestra novela, ni este vuestro género. Aquí tenemos todo lo que se espera de una novela grimdark y algo mas. Personajes rotos en todos los aspectos posibles, un mundo roto y peligroso, dioses ignotos, magia lunar, violenta, cara de usar, magos de batalla, hechiceros, seres abyectos, niños infernales, sangre, vísceras, mierda y una situación imposible, que van a pagar los de siempre.

Dejé que ese ridículo sueño de amor se endureciera y enfriara como hierro negro en mi interior. Que se arrugase, se marchitara y muriese. El sueño de un necio. Mejor volver a mi antiguo yo. Aún había un montón de gente que matar.

Ha sido tan satisfactorio volver a leer a alguien sin complejos, que la misma ingenuidad primeriza por la que le quitaría media estrella, es precisamente por ella por lo que no lo hago. Si, tenemos oneliners que son de poner un poco los ojos en blanco, pero mentiría si no dijera que me han hecho sonreír y decir “pues claro que si, cojones”. Al fin y al cabo a esta novela y a este género hemos venido a disfrutar. Absolutamente recomendable y yo me apunto a la segunda parte, de la que oigo cosas buenísimas y que apuntan a que este es un autor que crece de libro en libro.

Algunos hombres nacen para cautivar a las damas y esparcir su irresponsable semilla por la tierra. Algunos existen para crear las grandes obras de arte que inspiran sueños y fomentan la creatividad durante generaciones. Otros nacen para cultivar los campos, llevar el pan a la mesa y criar a sus hijos para que cultiven los campos, lleven el pan a la mesa y críen a sus hijos. Yo había nacido para segar vidas.

 

 

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