Batman: White Knight

Batman: White Knight

Titulo original: Batman: White Knight (#1-8)
Guión: Sean Murphy
Dibujo: Sean Murphy
Formato: Serie limitada de 8 grapas
Editorial: DC Comics (ECC)
Páginas: 32 (x8)
Precio: 2,75 € (x8)
Mi Notadidn't like it it was ok it was ok

Ahora se está empezando a publicar en España (terminada de USA ayer mismo) esta mini serie de Batman que corre a cargo de Sean Murphy, del que ya hable mas que bien por su “Punk Rock Jesus” hace un tiempo. Ahora se nos ha metido en camisa de once varas para deconstruir la relación entre Batman y Joker, entre Joker y Harley Quinn y la relación entre Gotham y sus circunstancias.

No quiero ser ese “Old man yells at cloud” diciendo que se carga la esencia del caballero oscuro o de esto y lo otro, pero un poquito si que lo voy a ser. Y es que tenemos una historia sobre Joker, en su encarnación como Jack Napier. Batman está pasado de vueltas porque es lo que exige el guion y Joker, por obra y milagro de unas pastillas que Batman le mete por el gaznate, se cura de su Jokerismo y es tan solo Jack Napier.

Sin la capa de locura y psicosis de Joker, para quien quiera comprar esa teoría siendo para la menos interesante en oposición a otras en las que encarna a un Joker que de loco no tiene nada, nos encontramos con un hábil operador político que hace bandera del populismo mas ruin y manipulador para intentar librar a Gotham del “vigilantismo” y de paso a si mismo como Caballero Blanco, de todos los cargos y delitos que se le pudieran querer imputar por su alter ego.

En liza entran también la Harley Quinn original en su faceta de Doctora Quinzel desenmascarando a otro personaje, cosa que tampoco me ha gustado mucho, y para rematar la faena, conocemos una revelación importante respecto a la muerte de Jason Todd. Vamos que le han dado manga ancha a Muprhy para que haga lo que le salga del rabo. Y esta bien que sea así, que tengamos serie limitadas fuera de continuidad que exploren Gotham desde otro angulo.

Es tan solo que no me ha llegado a hacer click en ningún momento. El dibujo es un golpe de aire fresco para quienes gustamos de Sean Murphy y se regala a pleno gusto con elementos icónicos de la imaginería batmanesca, especialmente paladeables en las escenas en la carretera. Pero el batiburrillo general, las subtramas con Victor Fries y con la otra Harley Quinn, no me han terminado de encajar en el conjunto demasiado bien. Sigue siendo disfrutable, pero al menos en mi caso, es en igual medida olvidable.

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