Un Cuento Oscuro


Un cuento oscuro

Titulo Original: Uprooted
Autor: Naomi Novik
Género: Magia y fantasía
Publicación: 2016
Paginas: 688

Mi Notadidn't like it it was ok it was ok

“Nuestro Dragón no devora a las niñas que se lleva, digan lo que digan las historias que cuentan fuera del valle. A veces las oímos en boca de los viajeros que vienen y van. Hablan como si estuviéramos haciendo sacrificios humanos, y como si él fuese un dragón de verdad. Por supuesto que tal cosa no es cierta: por muy mago e inmortal que sea, sigue siendo un hombre, y nuestros padres se unirían y lo matarían si quisiera comerse a una de nosotras cada diez años. Él nos protege contra el Bosque, y nosotros se lo agradecemos, pero no tanto.”

Me ha llevado mas tiempo del normal terminar este libro y eso que lo empecé con ganas. Entre la sobrecarga de trabajo y la de “The Division”, estas ultimas semanas, cada vez que me ponía a leer, me quedaba dormido enseguida. Pero no es excusa, le podría haber dado mas tiempo de haberme atrapado del todo y no lo ha hecho.

De hecho, si que lo hizo al principio, cuando solo están Nieshka y el Dragón (es tan solo el apodo del mago, no os echéis las manos a la cabeza). Toda esa primera parte del libro me ganó rápidamente. La dinámica y combinación del mago viejo y la joven rebelde, la forma de describir la magia de ambos por separado y sus formas diferentes de entenderla, crearla, canalizarla, etc. Ellos me ganaron, pero el libro me perdió en cuanto la trama se “complica”.

Y supongo que tiene que complicarse, porque sino serian solo ellos 2, pero puesto a complicar, me parece que tampoco pasan tantísimas cosas como para llevarlas a casi 700 paginas. Y no digo que la trama sea mala, ni que no sea un mal rollo importante, es simplemente que personalmente, me había gustado mucho la primera parte y en cambio la segunda, se me ha hecho mas cuesta arriba. No se, juzgad vosotros y me contáis.

“Aquellos a quienes los caminantes se llevaban al Bosque eran menos afortunados. No sabíamos lo que les sucedía, pero en ocasiones salían, corrompidos de la peor de las maneras: sonrientes y animados, indemnes. Casi parecían ellos mismos para cualquiera que no los conociese bien, y te podías pasar la mitad del día charlando con uno de ellos sin darte cuenta de que algo estaba pasando, hasta que te veías cogiendo un cuchillo y amputándote la mano, sacándote los ojos, cortándote la lengua, mientras ellos seguían charlando, sonrientes, horribles. Y entonces cogían ellos el cuchillo y se metían en tu casa, a por tus hijos, mientras tú te quedabas tirada ahí fuera, ciega, ahogándote e incapaz incluso de gritar. Si los caminantes se llevaban a alguno de nuestros seres queridos, la única esperanza que podíamos albergar para ellos era la de la muerte, y no podía ser más que una esperanza. Jamás lo sabíamos con certeza hasta que uno de ellos salía, demostraba que no estaba muerto, y entonces había que darle caza.”

Anuncios