Ronda de Noche


9788499089027

Titulo Original: Night Watch
Autor: Terry Pratchett
Género: Sátira brutal a la política, el mundo y el ser humano… Es decir,  Mundodisco.
Publicación: 2002
Paginas: 398

Serie: Mundodisco #29, Saga de la Guardia #6
Mi Notadidn't like it it was ok it was ok it was ok it was ok it was ok it was ok it was ok it was ok it was ok it was ok

“Hay dos clases de gente que se ríe de la ley:
quienes la violan y quienes la escriben

Me faltan estrellas que poner a este libro. No puede medirse por la escala habitual y llega tan alto, que a pesar de lo que me había propuesto, voy a hacer un alto y tomar aire en la lectura de la guardia de Ankh-Morpork, antes de meterme con los 2 últimos. Que es el mejor libro de Practhett que he leído, no es decir mucho cuando solo he leído 6, pero en mi pequeño rincón mental, es el mejor y por eso no quiero ir directo al siguiente. No es que lo haya devorado, pero lo he devorado y no he podido soltarlo. No quería dejar solo a Vimes/Keel demasiado tiempo en ese pasado al que viaja.

“-El disturbio ha sido por el precio del pan, tengo entendido.
-No. La
protesta había sido por el precio del pan, dijo la voz interior de Vimes. El disturbio es lo que pasa cuando tienes a una muchedumbre presa del pánico y atrapada entre unos idiotas que van a caballo y otros idiotas que gritan «¡Eso es!» y empujan hacia delante, y todo ello bajo el mando de un idiota asesorado por un maníaco con una regla de acero.”

Porque si, Vimes viaja al pasado por uno de esos azares cuánticos, persiguiendo a un asesino y ambos llegan a una Ankh-Morpork de 30 años antes y con una revolución en ciernes. Tenemos física cuántica a al estilo absurdo en que solo puede serlo la física cuántica, la creación de una república popular de barrio y toneladas de sentido común y cinismo, encarnados en Vimes, rodeado del “mundo real” y su locura. Ya lo había comentado por ahí, pero si fuera de obligada lectura (y comprensión) esta novela en las academias de policía del mundo, sobretodo a todo aquel fuera a ser un “antidisturbios”, el mundo podría llegar a ser un poco mejor. Magistral, no puede usarse otro calificativo menor, y ademas de eso emocionante, intensa, dura a su manera y negra como una mina de enanos.

Sí que había habido conspiradores, de eso no cabía duda. Algunos eran gente normal y corriente, hartos de la situación. Otros eran jóvenes sin dinero que se oponían a que el mundo estuviera gobernado por viejos ricos. Otros se habían involucrado para ligar. Y otros habían sido idiotas tan locos como Swing, provistos de una visión del mundo igual de rígida e irreal, que estaban en el bando de lo que ellos llamaban «el pueblo». Vimes se había pasado la vida entera en las calles y había conocido a hombres honrados y a estúpidos y a gente capaz de robarle un penique a un mendigo ciego y a gente que todos los días llevaba a cabo silenciosos milagros o crímenes desesperados detrás de las ventanas mugrientas de sus casuchas, pero nunca había conocido al Pueblo.
En cualquier caso, la gente que estaba en el bando del Pueblo siempre terminaba decepcionada. Descubrían que el Pueblo no solía ser atento ni agradecido ni abierto de miras ni obediente. El Pueblo solía ser estrecho de miras y conservador y no muy listo y hasta desconfiaba de la inteligencia. Y así era como a los hijos de la revolución se les planteaba el eterno problema: no es que tuvieran el gobierno equivocado, lo que era obvio, sino que tenían a la gente equivocada.
En cuanto uno consideraba a la gente como algo a lo que tomar la talla, resultaba que no la daban. Lo que correría por las calles muy pronto no sería una revolución ni un disturbio. Sería gente aterrada y presa del pánico. Era lo que pasaba cuando fallaba la maquinaría de la vida en la ciudad, los engranajes dejaban de girar y todas las pequeñas reglas se rompían. Y cuando ocurría eso, los humanos eran peores que los borregos. Los borregos se limitaban a correr; no intentaban morder al borrego de al lado.
Llegado el ocaso, los uniformes se habrían convertido automáticamente en dianas. Y entonces ya no importaría dónde estuvieran las simpatías de un agente de la Guardia. No sería más que otro hombre con armadura…

¡Verdad! ¡Justicia! ¡Libertad! ¡Amor a precios razonables! ¡Y un huevo duro!

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Un comentario

  1. No te equivocas Unai, para mi es el mejor libro de la guardia y uno de los mejores del Mundodisco, absolutamente brutal, como envidio que te queden 34 novelas por leer, a mi solamente me quedan 8 y me las voy racionando y combinando con relecturas porque sé que desgraciadamente, luego no me queda nada más…

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