Philomena


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Título original: Philomena
Género: Fucking Catholics
País: UK
Año: 2013
Director: Stepehen Frears
Protagonistas: Judi Dench, Steve Coogan
Presupuesto: 12.000.000 $
Duración: 98 minutos
Mi nota: 7 / 7,8 (IMDB) 

Pues vaya drama que me he comido así casi sin querer y medio sonriendo. Como no sabia nada del argumento, ni había visto trailers, he ido de cabeza a la historia sin saber que esperar y me he quedado bastante satisfecho con lo encontrado, a pesar de la mala ostia que te queda, por la hijoputez de algunas y las ganas de perdonar de la otra.

El mayor valor de la película, aparte de adaptar el libro que el periodista Martin Sixsmith escribió sobre la historia de Philomena Lee en busca de su hijo, es Judi Dench, que te mete en su bolsillo y hace contigo lo que quiere, principalmente exasperarte, pero también crujirte cuando le viene en gana y de la que te crees que sea esa viejecilla irlandesa, ignorante (en algunas cosas) y tan católica como el país en el que nació y en el que pasó una adolescencia miserable. Igual de creíble que cuando hace de mujer fuerte y temible en cualquier otra película.

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Puede parecer un tema ciertamente exagerado el de que te pueda joder tanto la vida la religión hasta el punto de que te repudien (Y no, no es este el tema de la película), pero fijaros los años en los que estamos hablando en que Philomena era joven. Y si aquí tenemos al Opus campando a sus anchas en el gobierno, en Irlanda las cosas han sido tradicionalmente bastante duras bajo el yugo católico, desde los barcos-clinica que tenían que salir a aguas internacionales para que las irlandeses pudieran abortar hasta simplemente la odisea de comprar preservativos.

No se si os lo he contado alguna vez, pero yo he “sufrido” ese “castigo” religioso católico en Irlanda (como hay gente corta de entendederas, notense las comillas) …. no en la medida de Philomena, sino castigo al estomago, pero castigo al fin y al cabo. En el verano del 90 estuve estudiando inglés en Dublín y lidiando con una adolescencia tardía, acogido en una casa de católicos irlandeses regresados de Boston (ya de por si tener que ver partidos de Baseball de los Red Sox por el satélite, es un castigo considerable). El primer domingo, fui a misa con ellos…. y todo algarabía, el día del señor y a comer en el Mac Donalds, que era algo desconocido por aquella época en Euskadi. Pero todo se jodió cuando el segundo domingo dije que no iba a misa… congelación de relaciones… nada de Mac Donalds nunca mas, descenso alarmante en los desayunos y total incomprensión de que un joven sano y lozano no quisiera levantarse de la cama un domingo para ir a misa. Como si mi total indiferencia, fuera de hecho una acción premeditada para joder y molestar a los creyentes. En fin, no se porqué cojones os cuento esto, pero es que me han puesto de muy mala ostia las monjas de la peli y ya está.

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