Sitges 2010: Frozen


Frozen es lo que podríamos llamar, terror minimalista. Y minimalista ha de ser su review también porque no hay mucho que contar sin contarlo todo. La vi dentro de la maratón La Nit Fantastica, porque quizás no era reclamo suficiente para haberla visto por si sola, pero quien sabe. Tiene sus virtudes y sus riesgos.

Es una película arriesgada porque trata de una permisa arriesgada, que es hacer toda una película con 3 protagonistas en un solo escenario. Llenar 90 minutos así y que no se haga infumable tiene su merito. Tampoco es que me haya entusiasmado, pero me ha caído simpática y ha conseguido que sienta cierto grado de empatia con el sufrimiento de los 3 chavales.

Una pareja de chavales y un tercer amigo van a una estación de ski y tienen por costumbre en vez de pagar el forfait, sobornar a la persona encargada del remonte para que les deje subir. Esta vez deciden hacer una última bajada cuando queda poco para el cierre de las pistas y por un malentendido del chico del remonte, se quedan atrapados en la silla, parados a una buena altura del suelo. Problemón porque esta anocheciendo, es domingo y hasta el viernes siguiente no abre de nuevo la estación.

Eso es la película y esa la premisa. El “y ahora que?” y bueno no esta mal resuelto, pero siendo como es arriesgado, si que hay veces que hay un cierto estancamiento en la película. No quiero tampoco contar nada, pero pasamos de la fase de indignación a la de pánico rápido, primera resolución, fauna local y luego hay un rato de fase melrose place que es el que pesado se me hace. Por lo demás me gustan las cosas que les pasan y como les pasan, aunque tengas que tragar unas cuantas premisas que igual no tragarías de forma normal, pero si no eres demasiado puntilloso tampoco te fijaras en exceso y se ven compensadas por las situaciones que se desencadenan.

Tiene el merito además de haberme hecho sentir incomodo unas cuantas veces y de haberme dado frío y un cierto nivel de angustia. Y todo eso combatiendo contra la modorra que llevaba de estar en pie desde las 5 de la mañana y proyectarse esta película a eso de las 3 de la madrugada del día siguiente. Le reconozco meritos, le reconozco cierto y saludable nivel de gore y le reconozco lo arriesgado de la propuesta y el minimalismo. No como para ver en el cine, y no tengo yo claro que se estrene, pero se deja ver en casa, quizás en una sesión triple entre medias de “Cold Prey” y “Dead Snow“. 

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