Sitges 2010: 14 Días con Víctor


14 Días con Víctor” ha sido la película de este festival en la que no he coincidido en la valoración con mis acompañantes tras verla. Para mi ha sido una de las mejores que he visto y para mi compis ha sido un soberano coñazo. Así que aquí queda mi opinión y mi valoración, que es buena, pero no es la mayoritaria, al menos entre quienes la han visto.

Y no seré yo que niegue que es una película lenta. Que lo es, pero yo creo que es justo el ritmo que tiene que tener. A mi no me daba la sensación que no estuviera arrancando, mas bien al contrario, entré enseguida en la película y me sentí muy a gusto con la historia. Tiene algunas similitudes de concepto con “Martyrs“, precisamente en el concepto de martirio y de el dolor físico extremo como una manera de purgar el alma y de llegar a estados de iluminación o estados elevados de consciencia, claridad o como se quiera llamar. Hay esa similitud, pero no van tanto por ahí los tiros. Son 3 historias personales que vemos como confluyen, aunque no todas tienen las mismas motivaciones. Tenemos expiación, culpa y venganza como coktail inicial.

La premisa de esta película parte de una supuesta historia real vivida por el productor en su estancia en Londres hace mas de una década, allí vio una performance en la que el fin del acto artístico era la muerte del protagonista y a través de aquella experiencia traumática y  de investigar aquellos hechos es como nos llega a contar la historia de Víctor. Víctor tiene problemas con su madre y eso es lo que le conduce a conocer a Anna y a Martin, 2 artistas que comparten estudio y cama, siendo ella una Bulímica a causa de la culpa que siente por la relación con su padre moribundo y siendo Martin un artista en horas bajas que perdió a su mujer en brazos de su hermano, ex boxeador en horas tan bajas como las de su hermano artista y con intención de volver al cuadrilátero.

Martin esta explorando el concepto del martirio y en concreto el que padeció San Sebastian y pretende que Víctor sea su modelo a través del dolor. Víctor quiere sentir dolor físico, porque de alguna manera parece aliviar el dolor interior con el que carga en su vida. La falta de creatividad y la exigencia de su agente, así como algunos consumidores de “arte” más extremos, fuerzan a Martin y a Víctor a buscar nuevos límites dentro del dolor para satisfacer por un lado las necesidades de los mecenas mas enfermizos, y las necesidades de “claridad” de Víctor. Todo ello con la oposición de Anna, que bastante tiene con ver a su padre moribundo y fotografiarle, como para ver a su disfuncional amante matar poco a poco a un más disfuncional modelo.

A mi me ha gustado, me ha convencido, me ha interesado el tema, me han parecido buenos personajes y yo si disfruté de la película. No es dura visual ni psicológicamente al estilo de Martyrs, ni mucho menos, no van por ahí los tiros, es mas calmada y bueno, a mi me entró por buen ojo y me pilló en buen momento, asi que si que la recomiendo.

Lo que si que no recomiendo ni entiendo es el corto que nos pusieron antes de la película. Un corto llamado “La mirada circular” que se dedica a darnos un sermón absurdo sobre lo malos que somos al comer animales. 12 minutos de propaganda vegetariana, que a mi entender no pintan nada en el festival. No empalizo con las vacas, ni compro el paralelismo con los niños, no me van a criminalizar por comer un chuletón y agradecería a todos estos gurús de salón que dejaran que cada cual comiera lo que le viniera en gana. Y en Sitges…. Estoy viendo decapitaciones, violaciones, txipirones asesinos, zombis gays violadores, en fin estoy viendo lo que me da la gana y no voy a comprar un alegato sobre el sufrimiento de las vacas por mucha escena de mataderos que me pongan. Absurdo el corto y absurda su inclusión, me parece una chorrada poner en la misma sala, violaciones de recién nacidos por poner un ejemplo y a la vez querer remover mi conciencia enseñándome como matan a las vacas en el matadero y comparándolo con que es lo mismo que matar a nuestros hijos. Al peo hombre… el que no quiera comer que no coma, pero a mi que me dejen en paz. Por si acaso y ya que me tuve que comer el corto con patatas (porque no tenia una vaca a mano) os pongo su trailer junto con el de la película.

 

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5 comentarios

    • Pues cuando la veas me comentas que me interesa tu opinión, porque no creo que causara demasiada buena impresión en general por el ritmo y por el asunto mas psicológico que sangriento, pero a mi me entro muy bien el momento en que la vi.

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  1. Vista.Coincido totalmente con tu opinion de la pelicula.
    A mi me ha gustado mucho.Cierto que puede parecer lenta,pero si te metes en el tema es totalmente disfrutable.
    Psicologicamente me parece un mazazo,te hace pensar sobre los límites y esa tipo de reflexiones siempre me parecen interesantísimas.

    saludos

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    • Me alegro un monto de que te haya gustado. Ya empezaba a pensar que iba a ser el unico defensor de esta película.

      Es my disfrutable y el ritmo ayuda a trastocar psicologicamente mucho mas que si fuera directamente violenta en lo fisico….

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  2. A mi tmb me gusto mucho la peli!,me atrapó muchisimo. Creo q resulta mucho más chocante todo lo psicológico q mueve, más q la sangre y demas. Ahora tengo una gran duda, absurda quizás, pero con respecto al final?, q entendieron cuando el artista deja el film en la recepción? recepción de q se les hace q es?. SALUDOS!!!

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