Sitges 2010: El Último Exorcismo


Pongámonos en antecedentes con algunos datos reales. El 42% de los norteamericanos creen en la posesión demoníaca. En Chicago el obispo ha tenido que poner un exorcista a tiempo completo (antes trabajaba a tiempo parcial, tócate los cojones) y en el vaticano el papa ha creado una nueva división de exorcistas de nuevo cuño. Así están las cosas en le teórico primer mundo, porque en tercero pasa de todo.

Con estas bases de estupidez humana y religión (que viene a ser lo mismo), se nos presenta esta película que compite en la “sección oficial fantástic” en Sitges. Y viene a modo de falso documental y en formato de cámara en mano. Un gran acierto en mi opinión. La parte menos graciosa de estas chaladuras religiosas, es que se mata a gente por el camino… los exorcismos muchas veces son violentos y brutales y las noticas de muertes no son extrañas.

El reverendo Cotton Marcus ha sido preparado para ser un predicador toda su vida, su padre le intoxicó desde pequeño con la biblia y le convirtió en un charlatán y en showman típico de las operetas americanas que montan en las iglesias de todas esas subsectas cristianas. Es bueno en su trabajo, que es el de siempre, el de vivir del cuento y sacar el dinero a la gente y para ello realiza exorcismos la mar de convincentes, con agua hirviendo al contacto con la piel, crucifijos que echan humo, cosa que se mueven, en definitiva el lote completo de la patraña. Sabe que todo es falso, pero se autojustifica por la labor psicológica que ejerce sobre los poseídos, que al fin y al cabo se quedan mas tranquilos cuando les sacan sus falsos demonios. Para él una cosa es la fe y otra cosa creer en dioses, demonios y brujas.

Pero todo cambia cuando las noticias de alguna muerte en exorcismos, se junta con la enfermedad de su hijo y la subsiguiente crisis de fe total, y decide entonces dejar esa vida de charlatan y exponer la falsedad del negocio ante las cámaras, aceptando un ultimo caso de posesión y dejando que se graben todos sus trucos y así es como llega a una granja de Louisiana donde conoce a Nell y al resto de la familia Sweetzer. Allí monta su numero para el par de reporteros que cámara en mano van viendo y grabando el espectáculo ante aquellas gentes tan cristianas y nos va metiendo muy bien en la historia hasta que las cosas se empiezan a desmadrar y pronto vemos que aquello no va a ser tan sencillo.

Las cosas pueden no ser lo que parecen, pero es que tampoco sabemos lo que parecen y aquí voy a advertir de una trampa que la película no tiene, pero los carteles si. Hay un cartel con la niña a lo Spiderman en una esquina del techo…. Es falso. No sale en la peli y no debe de salir además.  La película tiene un tono concreto y no sabremos si hay una posesión real, o es otra cosa lo que ocurre, si hay algo sobrenatural y demoniaco o gente seriamente perturbada, y esa es la gracia de la película y es interesante ver como de sólido es el guión y la forma de contar la historia cámara en mano (y cámara en gato incluso jejeje)

La película es modesta en cuanto a medios pero esta muy bien hecha, muy bien hilada y tiene una resolución con giro a 10 minutos del final, que me parece estupendo, que no vi venir y que hace que compre totalmente la película. Da muy mal rollo Nell, da muy mal rollo su hermano Caleb y da muy mal rollo el paletismo y las situaciones que se viven en esa casa, y todo tiene un porque en el que alguna gente (la mayoría de la sala) entra y agradece y que otra gente no compra y les desvirtúa la película. Nótese lo difícil que escribir sin decir nada ni en sentido ni en otro sobre la resolución.

En mi opinión, y así la expresé votándola como publico con un 4 (de 5) en las urnas de la salida, es que es una muy buena película, una bocanada de aire fresco al tema maldito y posesiones, da mucho mal rollo, compro el final y me encanta, coge todas las películas anteriores de cámara en mano y las mea a todas, desde la bruja de Blair hasta Cloverfield, pasando por paranormal activity (que a mi también me daba bastante mal rollo y me sugestioné a base de bien). Tiene ritmo, tiene mal rollo, tiene grandísimas interpretaciones, Nell esta genial, el hermano también, el reverendo, el padre, absolutamente todos están de lujo. Para mi es una de las favoritas del festival y la recomiendo con entusiasmo incluso. Desde luego que el sello de Eli Roth (Cabin Fever, Hostel) se esta convirtiendo en una garantía ya  sea como productor como es el caso aquí, o como director, me queda claro que estamos en la misma onda en cuanto lo que se puede hacer sin grandes medios para conseguir grandes películas de género.

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9 comentarios

    • Si es que la vida 1.0 no me deja tiempo vital…. toda la mañana llevo intentando hacer la critica de la peli de Carpenter “The Ward” y no ha habido manera…. menos mal que acabo ya de currar y esta tarde la cuelgo…

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