Archivo de la etiqueta: Vertigo

WE3 de Grant Morrison

We3 fue una miniserie de 3 números publicada en 2003 por Vertigo y que este mes acaba de salir recopilada en formato de lujo y con 10 paginas mas respecto a la edición original, por los nuevos poseedores de la concesión de DC y por tanto también de Vertigo en España como es “ecc ediciones” (anteriormente “El Catalogo del Cómic”). Este tomo reúne la colaboración de la historia de Grant Morrison con Frank Quiterly a los lapices para contarnos la historia Bandido, Garras y Pirata.

Estos 3 (we3, nosotros 3) son los protagonistas de esta historia. Bandido es un perro, Garras un gato y Pirata un conejo, y cada tomo de la serie original tenia como portada a uno de ellos junto con el anuncio de su perdida por parte de sus dueños. Pero no están perdidos, han sido usados por el gobierno como prototipos para un tipo de guerra futura que no requiera humanos.

Son maquinas de matar, nunca mejor dicho, ciborgs armados hasta los colmillos y con capacidades y habilidades tan diferentes como sus personalidades. Tras mostrarnos nada mas comenzar el cómics, como ejecutan una misión de asesinato de un dictador, el gobierno decide prescindir de ellos, puesto que solo eran prototipos y han cumplido sus propósito. Ellos son los sujetos 1, 2 y 3, pero ya hay un cuarto espécimen en proceso mas poderoso.

Antes de ser “jubilados” escapan y el resto del cómic será su huida e intento de supervivencia para lo que utilizaran todos los violentos medios a su alcance y sin que Frank Quitely se corte lo mas minimo a la hora de ilustrarlo. Magnifico dibujo y estupendos extras del tomo explicando como creó varias de las paginas mas impactantes y la forma de ilustrar las secuencias.

El cómic es violento, gore y emotivo. No usa demasiados diálogos porque el vocabulario de los 3 protagonistas es limitado, pero suficiente para expresar y transmitir lo que Grant Morrison pretende y que llegará mas o menos lejos dependiendo de cada lector. Podemos sacar lecturas mas o menos profundas, pero la escasez de texto es suficiente. A lo largo de la persecución queda reflejado que quienes tienen la capacidad para el lenguaje son los que menos nos interesa  lo que tienen que decir y quienes tienen el lenguaje mas limitado, lo suplen con sus personalidades y su forma de entenderse como grupo.

Cómic que se lee en un volao, pero que dan ganas de repasar, apreciar y disfrutar de mucho del dibujo y el detalle de Quitely. Recomendable, violento, humano, sangriento, bonito y con personajes bien formados y con los que nos identificaremos. El gato es un crack, por supuesto, pero los tres tienen su propia forma de ganarte. Tomo en cartoné de 152 Paginas y 18€.


Hellblazer Annual #1 “Suicide Bridge”

Tal y como si del hijo del anuncio de turrones se tratara, John Constantine vuelve a casa por navidad. Y vuelve en sentido figurado en un tomo anual renombrado como numero 1 por aquello de lo inusual de un anual del mago inglés y vuelve a casa en sentido estricto además, porque de la mano de Peter Milligan y Simon Bisley acompañamos a John Constantine de regreso a su Liverpool natal.

La madre de un amigo de la infancia le hace llamar desde el lecho de muerte con el encargo de que busque a su hijo Tim, desaparecido hace 40 años, cuando él y Constantine contaban con apenas 16 años. Desde entonces su madre ha mantenido el cuarto intacto por si un día Tim regresaba y ahora con un pie mas allá que acá, quiere al menos saber si su hijo esta muerto.

Para ello veremos a John Constantine recorrer cementerios y usar sus artes para saber que fue de su amigo y descubrir por el camino la trama que tiene como consecuencia la desaparición de varios adolescentes y su relación con un antiguo puente desde el cual la gente se suicidaba antaño, pero que ya no existe.

En 48 páginas iremos por el pasado y los demonios que acechan a John desde la infancia, empezando por su abusivo padre, su sangre maldita y sus recuerdos. Con un dibujo oscuro y denso y una historia que sin ser realmente nada del otro mundo, supone un bocado de los que gusta darse de vez en cuando uno como lector, oscuro, acido y amargo. Recomendable como siempre dar una vuelta con Constantine, y mas si es para conocer donde creció y que poco pueden cambiar las cosas a los ojos de un adolescente, sea cual sea la época en la que viva su atormentada existencia.


El alcohólico

Jonathan Ames es, por lo que parece, un escritor de cierto nombre aunque yo reconozco que no sabia nada de el, ni lo había oído nombrar, a pesar de que sea el creador de una serie de la HBO que tengo en la recamara de series para ver (Bored to death). En esta ocasión guioniza una novela gráfica de genero llamémosle de auto ficción o autobiografía con mucha ficción o como se quiera llamar.

Esta novela gráfica cuenta con el dibujo Dean Haspiel que es conocido por haber colaborado con el recientemente fallecido Harvey Pekar en varios de sus American Splendor. Entre el dibujo de Haspiel y el guión de Jonathan Ames discurre a traves de casi 150 paginas la vida de Jonathan A., que es nuestro protagonista y al que acompañaremos a lo largo de su vida juvenil hasta una presumible cuarentena.

Jonathan A es un escritor de novela negra, adicto y a la vez alérgico al alcohol, politoxicomano ocasional, desastre en lo personal y confuso en lo sexual. El comic nos va llevando por su vida desde su confusa amistad de adolescencia, hasta su vida actual pasando por toda un serie de anécdotas y vivencias que pretenden mostrarnos el mundo torturado de este escritor. La verdad es que las reseñas de la contraportada, incluidas la de Neil Gaiman, animan a leer esta obra y uno espera de verdad un relato descarnado y humano a pesar de que algunas reseñas usen el adjetivo “divertida”.

Pues bueno ni una cosa ni la otra. Divertido no es absoluto y no lo pretende en ningún momento tampoco. No se si algunos críticos leen lo que reseñan o se limitan a copipastear lo que les mandan desde las editoriales. Y bueno como relato personal e intimo, pues me parece que falla también. Lo he leído entero porque lo habia empezado, pero no he simpatizado con el personaje. Todo tiene un excesivo aura de falsedad y me parece algo frivola la manera de tratar el alcoholismo del protagonista que parece demasiado de quita y pon y que no da la sensación de interferir definitivamente en su vida. Bebe mucho muchísimo, pero no da la imagen que uno podría asociar a un alcohólico real.

Por otra parte se hace muy antipático y acentúa esa sensación de pose de escritor alcohólico y toxicómano, la constante autocomparación con escritores consagrados como Thomas Mann, Kerouack o Bukowski. Parece querer ser un estereotipo y bueno sinceramente, ni la vida del protagonista es mas lastimosa que la de cualquier otra persona, y los que somos “cualquier otra persona” no vamos escribiendo 150 paginas de nuestra vida mezclándolos con una ficción sosa y aburrida.

Es de la linea “Vertigo”, venia recomendado por Neil Gaiman y parecía tratar de una historia personal e interesante… y bueno… pues un bluff en toda regla…. Dentro de Vertigo y como historia personal os recomiendo “Es un pajaro…” (It’s a bird…) de un guionista de comics al que DC le encarga un comic sobre superman y esto desata un viaje por los recuerdos mas dolorosos del autor siendo niños, hasta los miedos ya angustias de su momento vital “actual”. De hecho hice la reseña en otro blog hace tiempo, y creo que os lo voy a reseñar aquí también porque la verdad es que ese comic le da sopas con hondas a este.


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 651 seguidores