Decía alguna crítica que “El arte de volar” duele y no tengo mas remedio que suscribirlo. Esta no es una historia bonita, no hay una gran moraleja, no es divertida, pero es real, es la de muchos y es dolorosa. “El arte de volar” nos cuenta la historia de Antonio Altarriba contada a través de su hijo tras el suicidio de su padre a los 90 años de edad.
“Mi padre tardó 90 años en caer de la cuarta planta”. Es una de las primeras frases de este libro que el hijo de Antonio Altarriba (catedrático de literatura francesa en la universidad del País Vasco) escribe y que Kim dibuja. Tras el suicidio de su padre Antonio encontró una cuartillas donde este había ido escribiendo una especie de resumen de su vida, y a partir de aquí es desde donde Antonio hijo se mete en la piel de Antonio padre y nos cuenta la vida de este constante perdedor llamado Antonio Altarriba Lope.
Antonio Altarriba Lope vivió los momentos mas duros del siglo XX, desde la guerra civil en el doblemente perdedor bando de los anarquistas, hasta la posterior lucha junto a la resistencia francesa combatiendo a los nazis durante la ocupación francesa en la segunda guerra mundial. Una vida en Francia de perversión moral de los ideales revolucionarios y un regreso a una España fascista, católica, de caciques, miseria y venganzas. La muerte de franco la llegada de esta democracia tan deficiente y la vejez ya en la residencia para ancianos donde finalmente se quita la vida.
Es una historia dura y cruel, porque así fueron esos años y así fueron los perdedores, o quizás seria mejor decir los vencidos, porque perdedores siempre son los mismos. Tiene sus momentos entrañables como el de los compañeros de la milicia confederal de la CNT y la alianza de plomo que allí crean, como llevan siempre unas alpargatas viejas que se supone que pertenecieron a Durruti, los buenos recuerdos de la época en que vivó en una granja en Francia o el nacimiento de su hijo, pero no son mas que puntos de luz en un todo demasiado oscuro.
No quiero contar gran cosa porque merece ser leída la historia sin mas conocimientos que los 4 comentarios que doy. Es intensa y amarga, pero me alegro de haberla leído. De alguna manera la vida de Antonio queda registrada y no queda en vano tanta lucha y tanto sufrimiento. Animo además a ello a quienes no sean lectores de cómics habituales, porque el formato es indiferente cuando la calidad de lo que se cuenta pesa de esta manera. El estilo de dibujo de Kim, que le conocéis todos por ser el dibujante en “El jueves” de “Martínez el facha”, podría parecer pesado a priori para leer un libro de 200 paginas en su blanco y negro habitual. Pero no es así en absoluto y la maestría de Kim con los lápices se demuestra en como deja atrás todo el histrionismo grafico de “Martínez el facha” y construye para nosotros el mundo en el que vivió Antonio de una manera que nos hace totalmente receptivos a los sentimientos y sensaciones que la palabra escrita de Antonio Altarriba nos provoca.
Y bueno que tampoco es porque lo diga yo, es que en el pasado Salón del cómic de Barcelona se llevo los grandes premios, “Mejor Obra”, “Mejor guión” y “Mejor dibujo”, así como el premio nacional de Catalunya en su modalidad de cómic. Son 22€ totalmente obligados de gastar. Es una de esas obras maestras del cómic que hay que leer si o si. Un 10 sin ningún tipo de reproche.





