Chloe es la película que se ha colado de rondon saltándose mi lista de pendientes y que puse un momento para ver si tenía los subtítulos en inglés y que al final acabé viendo, casi sin quererlo, en un domingo de cine casero y cama. La verdad es que tenia la película solo por 2 motivos, el primero que creo que Liam Neesson esta en un momento estupendo y que el sello de Atom Egoyan me atraía. Desconocía, sin embargo, trama o genero, y aun así ahí que me la tragué.
Chloe es una chica joven y atractiva, interpretada por Amanda Seyfried, a la que ya vi hace poco en “Dear John” y que en esta ocasión hace un papel mucho mas intenso. Según se nos presenta en la escena inicial, en ropa interior y vistiéndose, Chloe es una prostituta de caché, que interioriza los personajes que ha de interpretar para sus clientes y que se toma bastante en serio su trabajo y toda la cita previa con su cliente y no solo el sexo sin mas.
Por su parte David y Catherine Stewart (Liam Neesson y Julianne Moore) son un matrimonio de mediana edad, que ha ido distanciándose en el sentido romántico de la relación y que sufren cada uno a su manera esa crisis vital que les afecta en lo individual y en el sentido de pareja. Hasta el punto de que a raiz de perderse David deliberadamente su fiesta de cumpleaños, Catherine empieza a sospechar que tiene una aventura con alguna estudiante.
A partir de aquí y del encuentro casual con Chloe, Catherine decide contratar a Chloe para que tiente a su marido y así comprobar si realmente el esta acostándose con cuantas alumnas se le insinúan. A partir de aquí va sucediéndose una trama que va girando desde el drama vital, al drama erótico, al thriller psicológico, teniendo una componente erótica elegante constante, pero variante en cuanto a sus participantes. Así se desarrolla la película girando entre géneros y llevándonos por caminos más o menos previsibles, pero siempre desde una elegancia por decirlo así, notable.
No es fácil jugar al despiste con la trama e ir variando el sentido de la película, pero aun asi me parece que se queda corta en todos los aspectos. No puedo contar gran cosa, pero creo que es tibia tanto en el plano erótico lesbico, elegante si, pero tibia y me viene a la cabeza la escena de “Gia” entre Angelina Jolie Y la Juliette de Lost que es elegante también y de tibia no tiene nada, y Atom Egoyan falla en ese aspecto y no lo profundiza lo suficiente ni en el plano sexual, ni en el plano emocional, a mi modo de ver. El aspecto de thriller psicológico, es precipitado y crea poca tensión y en general todas las buenas formas quedan diluidas en una trama que da la sensación de poder haber dado mucho mas de si, quizás en manos menos elegantes.
A mi me parece correcta, se deja ver, tiene mimbres, pero completamente olvidable, innecesaria y no casa en la trayectoria de Atom Egoyan como director. La voy a dar un 5 y salvo, el estilo, la elegancia, el buen gusto y especialmente la música de “Raised by swans”, grupo que ya es la segunda vez que mete en sus películas, y en este caso con nombre, CD, dialogo y vendiéndolos, e incluso una canción suya detona alguna escena de tensión.



















Por x motivos, Robin se ve con obligado por una deuda de sangre a viajar a Nothingham, haciéndose pasar el y sus amigos para ello, por caballeros. Alli conoce a Marian y a Sir Walter Loxley y bueno…. Pues sigue la historia con sus altos y bajos, con sus pros y su contras. Y no es plan de contar aquí todo.













