Black Death es una de esas películas de dudoso estreno y que se mueven y viven del festival y del boca a boca y que van labrando a su director, Christopher Smith, una reputación en el mundillo del cine de género. Ya con “Triangle” pegó un buen meneo al panorama haciendo una señora película nada sencilla de hacer y haciéndola entendible, intensa y estupenda, como ya señalé en la reseña que hice en su momento.
Ahora nos trae una coproducción Británico-Germana sin concesiones. Empieza presentando una Inglaterra del siglo XIV devastada por la peste bubónica, fría, sucia, llena de ratas, muerte y desolación. Los monjes hacen lo que pueden para ayudar y entre ellos se encuentra Osmund, que tiene sus problemas de fe porque aparte de que Dios parece haber convertido el mundo en un cementerio, él tiene una relación con una mujer a la que no tiene mas remedio que mandar lejos de la ciudad para tratar de alejarla de epidemia.

Osmund pide por una señal divina y lo que le llega es Ulrich (Sean Bean) como enviado del Obispo que llega buscando un guía hacia una remota aldea que parece libre de peste, supuestamente porque allí habitan demonios y algún nigromante esta haciendo de las suyas. Osmund ve la oportunidad de salir del monasterio y de paso como aquella zona es cercana al lugar donde ha mandado a su amada, no duda en unirse al grupo de Ulrich. Y si Ulrich es el paladín negro, por llamarlo así, su grupo es aun mas siniestro. Asesinos, verdugos, torturadores y mercenarios completan esta sacra expedición, que parte en busca de demonios, brujas y nigromantes.
La película es cruda, dura, sin concesiones, ni alegrías. No disfraza la trama con tonterías ni mete nada que se salga de la trama. Y es muy de agradecer que sea así. Tiene claro lo que quiere contar y lo cuenta sin accesorios. Violencia tal y como la encontraríamos si allí estuviéramos, ni mas ni menos. Se cortan cabezas, se hunden caras a golpes, se desmiembra a la gente a espadados y por descoyuntamiento, se tortura y se ajusticia a quien haga falta. Y además nada es tan evidente ni tan sencillo como parece y bien y mal son conceptos tan difusos como corresponden a la época.

Muy recomendable película. Muy seria, muy cruda y muy disfrutable. Gran comienzo , gran desarrollo y gran final. Vamos que me ha encantado y además ver a Sean Bean del palo medieval, es un aperitivo que no puedes perderte para ir creando hype con el día en que le veamos en Invernalia como Ned Stark.







15/09/10 at 14:45
La tengo ahí lista para ver. Probablemente este fin de semana. La puse a bajar en cuanto vi tu tweet.
Si Unai tiene constancia de esta película es que hay que verla
Y si, ver a Ned Stark, digo Boromir, digo Sean Bean en plan espada en mano es de agradecer
15/09/10 at 16:40
Creo que te gustará… Es muy sinaudienciera :p
Eso si, si la bajas con subtitulos integrados en amarillo directamente pasa de ellos desde el minuto uno, porque no dan una.
15/09/10 at 19:01
Si señor, buena peli… Sean Bean nació para llevar espada , barba y melena…xD
16/09/10 at 14:16
[...] ayer os traía Black Death y comentaba que parecía de bajo presupuesto, al lado de lo que os traigo hoy, es una [...]
22/09/10 at 12:37
Jeje, yo tengo ganas de verla, más que nada por Ned Stark… digo, Sean Bean. Y más ganas que tengo después de leer tu crítica.
5/11/10 at 0:48
[...] Vídeo del director del festival una vez mas, explicando hace escasos minutos cual es la situación antes de la proyección de “Black Death” [...]
7/03/11 at 18:06
[...] no brujas, nigromantes y a Sean Bean?…. Dejaros de esta basura e ir corriendo a descargar “Black Death”. Después de aquello, estas patochadas absurdas de tres al cuarto, de bien y mal y de [...]
22/07/11 at 12:42
[...] Como bien decían en Sinaudiencia, en otro estilo, pero del mismo palo de crudeza y realismo que “Black Death”. Merece la pena verse y a poco que te guste el asunto de fijarte en las técnicas de asaltos, [...]